Trabajar en grupo en un curso a distancia no es fácil.
Lugares (países diferentes), horarios diferentes, posibilidades de acceso al curso diferente, actividades laborales diferentes, circunstancias personales diferentes, caracteres diferentes...
muchos instrumentos para poner a tocar al unisono a una orquesta sin director.
Y sin embargo, se produce el milagro y el trabajo sale adelante, y se termina y presenta a tiempo.
Es interesante como en una e-actividad colabrativa sin director de orquesta, cada integrante va ocupando un puesto, y su trabajo y aportación colabora al resultado final, y al cumplimiento de la tarea.
Uno que decide empezar, dando el primer paso, otro que contesta y aporta, los rezagados que se incorporan tarde pero que también ayudan a que la tarea vaya teniendo forma...se aporta, se hace, rehace, deshace, y, aún en los momentos más estresantes, que parece que ya no hay tiempo para conseguirlo, está el/los que da/n el empujón y, llega el consenso y, finalmente, se ofrece el voluntario que lo publica.
No dejo de tener la sensación de que se ha producido algo increíble, la orquesta ha funcionado sin director.
Pero el papel del tutor su tiene importancia para redirigir al grupo, cuando la discusión o la línea de acción se aleja de la actividad planteada, y también para recordar que hay un límite temporal en la entrega. Me ha parecido importante estas intervenciones cuando hemos trabajado en grupo en las e-actividades de este módulo.

Hola.
ResponderEliminarLas dinámicas que se producen en el interior de un grupo son siempre MUY interesantes. Analizarlas ayuda a comprender los procesos. ¿Verdad?
Saludos.
Rosario